Biografía
Nació en Quito el 19 de marzo de 1893. Fue hijo de Delia
Ibarra Soberón y del Ing. Juan Alejandrino Velasco Sardá. Nunca fue a la
escuela y realizó sus estudios con su madre. A los 16 años sufríó la pérdida de
su padre; sus estudios secundarios los hizo en el colegio centenario San
Gabriel y se graduó de doctor en Jurisprudencia en la Universidad Central del
Ecuador; realizó estudios en la Universidad La Sorbona de París.
Fue escritor, habiendo publicado varios libros, entre los
que se encuentran Conciencia y barbarie y Tragedia humana y cristianismo.
También escribió para el diario El Comercio de Quito.
Primera presidencia
Quito. 17 abr 99. 1 de septiembre de 1934: José María
Velasco Ibarra asume, por primera vez, la Presidencia de la República. Su
elección es producto de la crisis política que vivió el país en ese año: el
desprestigio del gobernante Juan de Dios Martínez Mera llegó al extremo de ser,
hasta ese momento, el único presidente descalificado por el Congreso, por lo
que debió renunciar.
Incluso sus partidarios lo acusaron de llegar al poder
mediante el fraude perpetrado luego de la descalificación de Neptalí Bonifaz y
de cometer serios errores en el manejo del país.
Fue su mayor enemigo el entonces presidente de la Cámara de
Diputados, José María Velasco Ibarra, quien propuso al pleno, en agosto de
1933, la petición de renuncia a Martínez Mera, por su demostrada ineptitud, su
antipopularidad y por ser producto del fraude.
El presidente se defendió como pudo, pero no contaba con
respaldo suficiente y así pasó a ocupar el poder Abelardo Montalvo, quien, en
once meses, ordenó el caos y convocó a elecciones.
La Compactación Obrera Nacional candidatizó a su diputado
Velasco Ibarra y su triunfo fue contundente: 52 mil votos frente a los once mil
de su más cercano rival.
El primer velasquismo asumió el poder rodeado de crisis
social y económica, situación que se agravó con las constantes pugnas entre el
Ejecutivo y el Legislativo. Pronto, un grupo de diputados quiso convertir a
Velasco Ibarra en una nueva versión de Martínez Mera. Esta vez la oposición fue
liderada por la nueva cabeza del liberalismo, Carlos Arroyo del Río.
Segunda presidencia
El 28 de mayo de 1944, marca una de las fechas más
controvertidas en los fastos de la historia nacional, porque el pueblo
ecuatoriano tuvo que sacudirse en aras de la libertad electoral, en procura de
sanas y nuevas transformaciones. Desde las 10 de la noche del 28 de mayo de
1944, un grupo político había estallado en Guayaquil al grito de ¡viva Velasco
Ibarra! Patrullas armadas enardecidas se lanzaron a las calles, esta acción
terminó a las 9 de la mañana del siguiente día. La guarnición militar y el
pueblo atacaron e incendiaron el cuartel de carabineros acantonado en
Guayaquil, el único que respaldaba a Carlos Alberto Arroyo del Río, los
batallones Carchi, Chimborazo y Villamil comandados por el coronel Rosales y
secundados por los civiles aniquilaron a los carabineros, incendiando su
edificio ubicado en la calle Cuenca.
Entonces renunció el Presidente Arroyo del Río y pidió asilo
en la embajada de Colombia. De inmediato el grupo político denominado Alianza
Democrática Ecuatoriana ADE, asumió transitoriamente el poder, conformado la
Junta Provisional de Gobierno que debía durar hasta que llegue a Quito el Dr.
José María Velasco Ibarra -El Gran Ausente-. Esta Junta estuvo integrada así:
Julio Teodoro Salem, por el Partido Liberal Radical, Mariano Suárez
Veintimilla, por el Partido Conservador, Manuel Agustín Aguirre, por el Partido
Socialista, Gustavo Becerra, por el Partido Comunista, general Luis Larrea
Alba, por Vanguardia Socialista Revolucionaria, Camilo Ponce Enríquez, por el
Frente Democrático Ecuatoriano, Secretario General, José Terán Robalino.
El 30 de mayo de 1944 –muy temprano- salió el Dr. Velasco
Ibarra desde Pasto hacia el Ecuador, acompañado de una selecta comitiva,
conformada por ecuatorianos residentes en Pasto, además las personas que en
comisión se trasladaron desde el Ecuador. Esta caravana se dividió en dos: la
una que acompaña hasta Ipiales y la otra hasta Quito. Al pasar por los pueblos
norteños Tulcán, Julio Andrade, Huaca, San Gabriel, Bolívar, Ibarra, Atuntaqui,
Otavalo, Cayambe, aclamaban los ciudadanos a Velasco Ibarra con vítores y
palmas, pese al crudo aguacero que se desataba, terminó esta jornada en Quito
ante una abigarrada muchedumbre que le recibió apoteósicamente, Velasco Ibarra
se dirigió con estos términos a la masa humana congregada en la Plaza de la
Independencia –Plaza Grande- . "Me da pena hablaros bajo este aguacero y
estas dificultades, pero vosotros sois soldados. Sabéis resistir el frío y el
calor, cuando se trata de poner en alto vuestros ideales… Bajo mi
responsabilidad y en cumplimiento de un deber de varón y de patriota, asumo ante
vosotros, ante la juventud de mi patria, ante los universitarios, ante el
ejército, ante vosotros trabajadores de la Presidencia de la República, a la
cual he sido elevado por sucesos que no he provocado".
Cuatro días después arribó a Guayaquil, presidiendo el más
importante desfile de aquellos tiempos y al finalizar el mismo, se dirigió a la
multitud: "Yo vengo a crear una Patria Nueva, redimida de las crueles
torturas de que le han hecho víctima. La Patria tiene un solo soberano que es
el pueblo. El pueblo debe guiar su propia vida según los impulsos y mandatos de
su conciencia".
Luego cumplió lo previsto en la Proclama Militar del 28 de
mayo de 1944, que concluía manifestando: "Como se encuentra pacificada la
República, se llamará a elecciones presidenciales, única manera de bienestar y
progreso de nuestra amada Patria". Y Velasco Ibarra convocó a la Asamblea
Constituyente que le eligió Presidente Constitucional de la República por
segunda vez, siendo derrocado por su Ministro de Defensa coronel Carlos Mancheno
Cajas el 24 de agosto de 1947.
Tercera presidencia
Ibarra triunfó en las elecciones presidenciales de 1952
asumiendo el cargo el 1 de septiembre de 1952.
Este período velasquista se inició bajo buenos auspicios. Un
gabinete de concentración ideológica, constituido por personas de gran
prestancia moral, intelectual y política, respaldó al ejecutivo que en esto
mostró notable tino y sagacidad, pues, olvidó antiguas enemistades y aparecía
ahora, como un patriarca de la vida pública, y muchos de los derrotados en la
contienda electoral comenzaron a ver en él a un conductor prudente y sabio.
Este período velasquista se caracterizó por su labor
creativa, por el afán de enmendar errores pasados, por la feliz ayuda a la
educación nacional, decidido apoyo a las obras públicas, por el número de nexos
creados en el exterior por bien de la economía, del comercio, de la cultura,
por insinuaciones de sus amigos cayó en yerros o demasías propalados por
enemigos del régimen, fueron aprovechados como argumentos seguros de oposición
antigubernamental. Velasco logró equilibrio y mostró lo que un intelectual
puede hacer en un convulso e inestable medio como el nuestro.
Gracias a uno de sus ministros, el de Gobierno Dr. Camilo
Ponce Enríquez pudo permanecer en el Poder como Presidente Constitucional en su
Tercera administración de cuatro años. Se vio obligado a clausurar periódicos y
apresar al representante de la SIP en el Ecuador Jorge Mantilla, por haber
iniciado a un paro nacional de los medios de información.
Restauró las libertades de sufragio, culto y de educación,
la abolición de la discriminación administrativa por ideas políticas o
religiosas, el fortalecimiento del sentimiento nacional venido a menos a raíz
del Tratado de Río de Janeiro, cuya nulidad fue proclamada por Velasco en 1960,
el resto y protección a la Iglesia católica que pudo desplegar su obra
educativa con la fundación de universidades católicas como la Pontificia
Universidad Católica del Ecuador, en la ciudad de Quito y decenas de escuelas y
colegios.
También se fundó el Colegio Nacional 24 de Mayo de Quito
(mixto). Entre las carreteras inauguradas o construidas se anotan:
Girón-Pasaje, Durán-Tambo, El Empalme, Latacunga-Quevedo, vía la Maná,
pavimentada, Babahoyo-Quevedo, Santo Domingo-Quinindé.
Cuarta presidencia
Al terminar su período constitucional de cuatro años el
Presidente Camilo Ponce Enríquez, se efectuaron las elecciones presidenciales
de 1960, triunfando ampliamente Velasco Ibarra sobre sus contenedores Galo
Plaza Lasso, Gonzalo Cordero Crespo y Antonio Parra Velasco.
El Cuarto Velasquismo no duró sino quince meses. Una serie
del males lo abatieron, siendo el alzamiento de los estudiantes en las calles
de Guayaquil el comienzo de su fin. Las pasiones y los odios estimulados desde
arriba, los conflictos en el Congreso y en particular con el Dr. Carlos Julio
Arosemena Monroy, Vicepresidente de la República, su compañero de fórmula, el
enloquecimiento por el dinero y una cadena de desaciertos, precipitaron la
ruina. Así como subió con abrumadora mayoría de votos se cayó fácilmente. A
fines de 1961 el país era una hoguera. La presión oligárquica cercaba una vez
más a Velasco Ibarra, se impusieron nuevos gravámenes, subió en forma alarmante
el costo de la vida. En Cuenca los estudiantes realizaron protestas callejeras,
azuzados por El Rector Carlos Cueva Tamariz. El pueblo de Cuenca le pidió a
Velasco, no concurra a las fiestas de 3 de noviembre de esta ciudad, Velasco
quiso dar un golpe, ordenando apresar al Vicepresidente del Congreso Dr. Arosemena
Monroy, quien desde el Palacio Legislativo fustigaba duro a Velasco, pero el
Congreso se pronunció contra Velasco, quien perdió el control militar, salió
Velasco del Palacio, para buscar el respaldo militar, el Congreso declaró
vacante el cargo de Presidente de la República por abandono, llamando para el
ejercicio al Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, quien de inmediato abandonó el
Panóptico para sumir el cargo de Presidente de la República. Velasco salió
desterrado a Buenos Aires, el 11 de noviembre de 1961.
Quinta presidencia
José María Velasco Ibarra, ganó las elecciones
presidenciales de 1968, 20.000 votos le separaban a Andrés F. Córdova y Camilo
Ponce Enríquez, no ganó la Vicepresidencia su compañero de fórmula el Dr.
Víctor Hugo Sicouret, sino asumió el Dr. Jorge Zavala Baquerizo, que acompañaba
en la papeleta al Dr. Córdova. Entonces asumió el poder el 1 de septiembre de
1968, pero juzgó improcedente la Carta Política de 1967,a la cual consideraba
absurda desde todo punto de vista. Hubo descontentos, la clase obrera realizó
muchos paros y huelgas. En las provincias habían quejas de la desatención
gubernamental. La crisis fiscal se avecindaba, hubo desavenencias con la Corte
Suprema, problemas con los Universitarios y el Ejército, por este motivo Velasco
asumió los poderes plenos el 22 de junio de 1970. Rota la Constitución de 1967,
puso en vigencia la de 1946, pero nada compuso la dictadura, el 6 de abril hubo
una sublevación en la Hacienda la Balbina, de una unidad del ejército, a
consecuencia de esto fue separado el Ministro de Defensa, Jorge Acosta Velasco
y el general Jácome. En esta dictadura, fueron defenestrados el Alcalde de
Guayaquil Francisco Huerta Montalvo y el Prefecto del Guayas Assad Bucaram E.
Subió el costo de la vida y hubo devaluación monetaria, se trató de proscribir
el precarismo en la propiedad de las tierras, y se terminaron obras iniciadas
en anteriores gobiernos. En otras palabras fue un periodo aciago para la
República.
Obras
La obra pública en los períodos presidenciales de Velasco
Ibarra es de notable trascendencia: carreteras, hospitales, puentes. Fue
innumerable la obra pública y social que realizó durante sus gobiernos. A él se
le deben instituciones como el TSE (Tribunal Supremo Electoral) y la red vial
del Ecuador. Restableció la Escuela Politécnica el 8 de febrero de 1935, dio
gran apoyo al sector militar, eligió varios nuevos cantones, entre ellos
Chunchi, Biblián y Guamote, etcétera. Decretó la ley de descanso semanal para
obreros y empleados particulares, ordenó la construcción de canales de riego,
infraestructura escolar, campos de aviación, carreteras, etcétera. Siempre tuvo
una especial preocupación por las obras de infraestructura física.
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