ENTREVISTAS CON EL DR. VELASCO
Muy por la mañana, a eso de las 8, el doctor Pons concurrió en el automóvil presidencial al cuartel "Calderón", donde aún se encontraba el depuesto presidente dictador.En la calle circulaban rumores de que iría a liberarlo y algunos querían que se repitiera el arrastre de los Alfaro.- Buenos días, Doctor, vengo a saludarlo- Gracias Doctor, es Ud. muy gentil, tome asiento- contestó Velasco Ibarra-.Vengo a llevármelo a la Embajada de Colombia señor doctor, no es posible que Ud. siga en esta situación; acabo de hablar con el embajador Díaz Granados que ha ofrecido todo apoyo para usted.-Gracias, doctor.-Usted debe ir y permanecer en la legión durante algunos días; luego Ud. verá si se queda o no. Es cuestión de su delicadeza.El Dr. Velasco calla. No está sereno.-Esta mañana a las 7 el congresista doctor Sáenz Vera me ha indicado la necesidad de que Ud, renuncie a la Presidencia antes que el Congreso Nacional le destituya hoy. Vea usted lo más conveniente para sus intereses.¡Qué cosas! -repite Velasco entre dientes, como para sí. Será mejor que la redacte ¡ahora mismo!
-En la sala de oficiales hay una máquina de escribir, vamos allí -Y, efectivamente, ambos se encaminaron al sitio señalado y en una pequeña máquina de escribir marca "Royal" color negro, Velasco escribió una esquela de renuncia dirigida al presidente del Congreso Nacional, la firmó y entregó al Encargado del Poder. Minutos después, ambos salieron con dirección al edificio de la Embajada de Colombia y a los pocos días el Dr. Velasco viajó al vecino país donde residirá por algún tiempo trabajando como profesor y abogado. Desde allí declarará: "Fue un error mi dictadura, me precipité sobre las bayonetas"
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